Y el sábado, poesía

Our Lady Peace
Mark Van Doren, 1943
How far is it to peace, the piper sighed,
The solitary, sweating as he paused.
Asphalt the noon; the ravens, terrified,
Fled carrion thunder that percussion caused.
The envelope of earth was powder loud;
The taut wings shivered, driven at the sun.
The piper put his pipe away and bowed.
Not here, he said. I hunt the love-cool one,
The dancer with the clipped hair. Where is she?
We shook our heads, parting for him to pass.
Our lady was of no such trim degree,
And none of us had seen her face, alas.
She was the very ridges that we must scale,
Securing the rough top. And how she smiled
Was how our strength would issue. Not to fail
Was having her, gigantic, undefiled,
For homely goddess, big as the world that burned,
Grandmother and taskmistress, frild and town.
We let the stranger go; but when we turned
Our lady lived, fierce in each other's frown.
Se trata de un poema de post-guerra, del que tomó su nombre el grupo canadiense. He traducido el post (a sugerencia de raska) en un comentario, para que no quede esto tan sobrecargado.
GUARDADO EN: Mi Planeta


Nuestra Señora Paz
Mark Van Doren, 1943
Qué lejos está esto de la paz, suspiró el gaitero,
Solitario, sudando se detuvo.
Asfalto el mediodía; los cuervos, aterrorizados,
Trueno de la carroña huída que causó la percusión.
El sobre de la tierra se llenó de polvo;
Las alas tensas tiritaron, insinuaron al sol.
El gaitero dejó su instrumento a un lado, e hizo una reverencia.
Aquí no, dijo. He cazado el que tenía amor,
La bailarina de pelo corto. ¿Dónde está?
Sacudimos las cabezas, alejándonos de él para pasar.
Nuestra señora no tenía muy buen aspecto,
Y ninguno de nosotros vio su rostro, por desgracia.
Estuvo en las más altas cumbres que tuvimos que escalar,
Hasta alcanzar la áspera colina. Y cómo sonreía ella...
Así fue cómo logramos nuestra fuerza. No fracasar
La conseguimos, gigante, inmácula,
Para la diosa del hogar, grande como el mundo que ardía
Abuela y controladora, cintas y ciudad.
Dejamos al extraño que se fuera; y justo después nos dimos la vuelta
Nuestra señora sobrevivió, fiera en la frente de cada uno de los otros.
¿Será esta la última entrada de esta bitácora?
Espero que no, ¡qué coño! A ver si vas a dejar la red en manos de dementes como yo.
Necesitamos el contrapunto de una página serena.
Que no, que no, que no está abandonada, y menos así a la francesa ;-)
Lo que pasa es que ahora estoy muy distraída con mi otro hijo bitacoril, ya sabes el científico. Pero... ¡volveré!
mmm... tengo alguna idea rondándome la cabeza por ahí...
Por cierto, puedes pasarte por mi otro blog cuando quieras. Tiene la escusa de ser científico para que me aceptaran en Hispaciencia, pero entre las entradas voy colando política (científica), bioética y cosas de esas que me gustan más.
Eh, y no es para que no vuelvas por aquí, que yo seguiré escribiendo igual ;-)
Me alegra leer que no has echado el candado a esto.
Por el otro blog también me paso, y es interesante. Eso sí, ahí si que no tengo nada que comentar.
Por cierto...¿te has planteado dar clases? Creo que lo harías bien, sabes explicarte.
Saludos!
Nunca lo intentado, aunque a veces pienso que estaría bien, aunque no tengo mucha autoridad yo :S
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