Topónimos bilingües e inventados
Debo ser bastante ignorante, porque de verdad que no veo el problema. Leo en este blog los rifirafes que mantienen en este momento en Cataluña y Galicia (el País Vasco no se menciona) con los topónimos. Sobre todo desde que en 1998 y 1983 respectivamente se instauraran como única forma oficial el nombre de los topónimos en catalán y gallego. Ahora resulta que lo que diga la sacrosanta RAE (que se limita a recoger lo que decimos la mayoría) no vale, prohibido decir Lérida a riesgo de que traten de fascista, la política se inmiscuye en las casas de los hablantes y decide cómo se debe llamar cada ciudad.
Y todo a raíz del ombliguismo de unos cuantos políticos (y ciudadanos), que ven amenazada su cultura por cualquier chorrada. Las razones que alegan para justificar el disparate:Como los nacionalimos (todos) se curan viajando, os voy a contar un par de ejemplos que se me ocurren sobre lo dicho arriba.1. La traducción al castellano no es correcta: ¡Y cuántas lo son! Los topónimos no se "traducen", la inmensa mayoría son transcripciones fonéticas del nombre original.2. Ignorancia: así de simple... Estas tres regiones son oficialmente y de facto bilingües, con personas y familias que se expresan en uno de los dos idiomas o en ambos de forma cotidiana. ¿Por qué no darles una alegría a todos y poner los carteles en los dos idiomas? Y de paso, colaborar al turismo... Porque se les acaba el chollo a los políticos de turno (de un lado y del otro).

Sólo hay que ir un poquito hacia el norte para darse cuenta de que el "problema" no es ni tan peculiar de nuestra Península ni tan grave. Son muchas las regiones europeas donde conviven dos y hasta tres idiomas oficiales, con tensiones y sin tensiones, de todo hay. En Bélgica hay tres regiones y dos idiomas oficiales: Flandes (holandés, el término flamenco aquí es muy peyorativo, otro día hablaré de esto), Valonia (francés) y Bruselas (bilingüe). Oficialmente en la capital se hablan los dos idiomas, aunque en la práctica sólo el 30% de la población se expresa en holandés. Pero la oficialidad se respeta, todos los carteles públicos están en ambos idiomas, y cualquier funcionario se expresa correctamente en ambos.
Mientras tanto, en Flandes y Bruselas, los carteles, los anuncios del tren, las personas, todo está en un sólo idioma (e inglés, claro). Lógico, aunque tenemos el caso curioso de Lille, ciudad francesa y flamenca (geográfica e históricamente). En holandés se llama Rijsel, y ya lo puedes saber si quieres llegar desde la semifrancófona Bruselas, pues durante más de 100 km no hay un "Lille" en la carretera.
Un caso más complicado es el de Bretaña. El bretón fue la lengua corriente en la región hasta la llegada de la ley de Bas-Lauriol a principios del siglo XX, ley que prohibió todas las lenguas excepto el francés en cualquier tipo de medio, incluída la enseñanza. Amenazada de extinción, en los últimos años ha experimentado un nuevo revivir. Y todos han colaborado, podemos encontrar carteles bilingües desde las autopistas hasta los menúes de los restaurantes, se enseña en la escuela y hay numerosos medios de comunicación en bretón.
En cuanto a los traducciones, ya no me queda claro si lo que hay que hacer es traducir semánticamente (Sanxenxo -> San Ginés) o fonéticamente para respetar al máximo el sonido original (Pekín -> Beijing, quién les mandaría a los chinos cambiar el sistema de transcripción... ;-) ). La realidad es que la fonética ha predominado, probablemente por razones comerciales.
Así tenemos casos curiosos como el del Canal de la Mancha, una redundancia donde las haya. Manche (pronunciado monsh) en francés quiere decir manga, porque esto es lo que es: un canal, una manga de agua (como nuestra Manga del Mar Menor). Así, Manche es el nombre de la región costera de la Baja Normandía, y Manche es también el mar que separa Inglaterra y Francia. Nada que ver por tanto, con nuestra manchega castilla.Algo parecido pasa con la ciudad holandesa de La Haya. Su nombre original, Den Haag (pronunciado denaj), significa arbusto, seto. En francés la han llamado La Haye, topónimo frecuente al norte del país; pero curiósamente, su homófono haie (todo se pronuncia é) significa también arbusto. De acuerdo, todo son plantas y una traducción literal habría quedado menos elegante.
Si en lugar de cambiar los carteles en cada legislatura, se colocaran todos. Si además todo el mundo pusiera un poco de su parte y respetaran los nombres existentes, quizá podriamos empezar a hablar de tolerancia. Claro, que la política no sería tan divertida...
Si en lugar de cambiar los carteles en cada legislatura, se colocaran todos. Si además todo el mundo pusiera un poco de su parte y respetaran los nombres existentes, quizá podriamos empezar a hablar de tolerancia. Claro, que la política no sería tan divertida...
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Jejeje, mira que te gustan los líos con los idiomas. Tengo una cosa pendiente que escribir sobre ello...a ver si me pongo.
Bueno, al tema. Lo de Sanxenxo es el paradigma de las luchas con el nomenclator aquí en Galicia.
Un ejemplo: Es como lo de Rajoy o Raxoi. Aunque el primer caso parezca castellanizado, así se lo debe parecer al merluzo ése, lo que de verdad ha hecho es portuguesizarlo.
Me explico: hace casi un milenio, cuando portugués y gallego eran una misma cosa, se usaba la grafía "j" para representar el sonido /sh/.
Los portugueses lo mantuvieron, mientras que en gallego se optó por la grafía "x". Pero el sonido seguía siendo (más o menos) el mismo.
Es decir, tanto Rajoy (forma arcaica y, ahora portuguesa) como Raxoi están bien escritos, y se pronuncian igual. Lo que está es mal leído si hacemos la j castellana (sonido y grafía que no existe en gallego).
Para mayor confusión, hasta hace pocos siglos en castellano se usaba la "x" para el sonido "j" (México, Quixote...).
Sanjenjo es lo mismo. Igual que Galiza, Galicia o, lo que para mí es más correcto, Galiça (como lo diría un gallego con seseo).
Luego Sanjenjo no es ni una mala traducción (pues carece de sentido), ni una transcripción fonética, sino una mala lectura de una palabra en gallego antiguo.
Está bien escrita, pero mal pronunciada cuando vienen los madrileños y toman la "j" como si fuera la suya. A decir verdad, la "x" la seguís pronunciando como /ks/, es decir, igual de mal...
Quieto parao, que tú eres igual de madrileño que yo jeje
Iba a comentar que lo de la x/j es lo que da lugar también a que los mexicanos se metan con nosotros y digan que los españoles nos encanta escribir Méjico sólo para joder. Pero he releído y he visto que no se te ha pasado.
De todas formas para viajar tampoco hay que aprender cómo se leen todos los idiomas. Me refiero a que si voy a Alemania, como no tengo ni idea de cómo se lee su lengua, no será mejor que pronuncie a la castellana (¿has visto que políticamente correcta que estoy?) que a la inglesa (como comentabas en esta entrada) o que me lo invente y no me entienda nadie.
Vamos, que si alguien te pronuncia /sansenso/ tampoco pasa nada creo yo... (Estoy de acuerdo en que pronuciar la "x" como /ks/ es una pedantería muy gorda, cierto)
Otra cosa son los periodistas, esos ya si que no tienen perdón y además son los que manejan el idioma, aunque nos pese. Si dijeran /sanshensho/ todo el tiempo, igual que pronuncian tan estupendamente /ronaldiño/ a la gente se le iría quedando grabado en algún sitio.
Y no me digas que cuando hablas en castellano dices Galiça, con lo poco que cuesta intentar decirlo todo en el mismo idioma...
Y además, para eso ya estamos los expatriados como yo, para mezclarlo todo. Intruso :P
La verdad es que el caso de Belgica puede ser muchas cosas, pero bueno no es el que a mi se me pasa por la cabeza.
Las dos comunidades se odian. Los habitantes de Flandes no quieren aprender frances. Los valones no entienden el holandes. Los habitantes de Bruselas que no hablan los dos idiomas estan discriminados laboralmente ya que no pueden acceder a los puestos publicos que requieren saber los dos idiomas.
Para el extranjero, viajar por Belgica sin GPS o mapa es horrible: los nombres de las ciudades cambian segun las zonas del pais, en unas zonas el cartel de la carretera habla de Malines, pero en otro de Mechelen.
Mi experiencia por Belgica es que las tensiones culturales y lingüisticas son muy superiores a las de Galicia o Cataluña.
Cuando llegué aquí me lo vendieron muy bien diciéndome que todos los niños aprenden el otro idioma en el colegio. Mentira... o mentira a medias, lo aprenden con 13 años, cuando ya tienen todos los prejuicios instalados en sus cabecitas. De hecho, se entienden entre ellos en inglés, es la historia de cada día en el trabajo.
Tienes razón en que viajar por aquí es una locura. Ya no sólo por reconocer los nombres en el otro idioma Mons/Bergen, Rijsel/Lille... Cuando vienes del aeropuerto en tren (está en Zaventem, Flandes) durante el primer trayecto la megafonía te dice las paradas en holandés, cuando atraviesa Bruelas en los dos idiomas, y cuando llega a Valonia sólo en francés. Ni siquiera en inglés o en español, es el tren del aeropuerto. Más absurdo...
El ejemplo lo he puesto, porque al menos sí que rotulan en los dos idiomas, y cualquier policía y en cualquier taquilla te hablan los dos. Ya es algo. Pero la situación es tensa, no se sienten miembros del mismo país, y aquí nadie es minoría (mitad y mitad), por mucho que digan tanto unos como otros.
Hay bastante victimismo, eso sí, político. La gente pasa bastante de estos temas, sobre todo porque muchísimas familias son "mixtas".
Curioso, por no ceder y conocer el idioma del otro, eligen un idioma franco: el inglés.
Nací en Madriz, he vivido 22 años en esa ciudad. Pero no soy madrileño. De cualquier sitio menos madrileño. Yo no puedo sentirme de un sitio que está muerto.
Cuando voy a un sitio, me gusta ser de ese sitio, hacer mía esa tierra. ¿Pero una ciudad? Nononono.
Yo soy de donde todos: del coño de mi madre (cada uno, de la suya). O dicho más poéticamente: mi bandera es el mandil de una mujer.
Hola Agar; a ver si te puedo aclarar algo del problema idiomático en el Pais Vasco. Lo primero decirte que a nivel de calle, tal problema no existe. Los euskaldunes son sumamente respetuosos con todos aquellos que no sabemos euskera, y en una conversación, si se habla euskera y llega alguien que desconoce el idioma, cambian al castellano y sigue la conversación. Tambien es cierto que el nivel de uso del euskera es muy desigual en según que zonas. Yo vivo en la margen izquierda del Gran Bilbao - http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Bilbao-
y aquí el euskera estuvo a punto de desaparecer debido a la influencia masiva de inmigrantes que llegaron a estas tierras desde el siglo XIX y a la represión que durante la época franquista sufrió toda Euskadi. Gracias a las políticas linguísticas, el aprendizaje y conocimiento de la lengua a experimentado un auge extraordinario, pero su uso a nivel de calle sigue siendo escaso. Es decir, se estudia, se aprende , pero se usa muy poco. Sin embargo, en otras zonas de Vizcaya, y sobre todo Guipúzcoa, el uso del euskera está presente en todos los actos cotidianos del día. En el caso de Álava es también testimonial y en Navarra es habitual escucharlo en la zona montañosa del norte. Es una pena que un idioma, algo vivo, que entronca directamente con cientos de siglos de historia, no se haya cuidado con más esmero, e incluso se haya perseguido y tratado de ocultar. Es como si alguien descubriera que en algún lugar del planeta quedan dinosaurios y se organizara una expedición para ir de caza.
Toda esta parrafada la he soltado de tirón y no me he preocupado de añadirte enlaces para que puedas corroborarla y profundizar si así lo deseas. Pero seguro que alguien como tú sabe dónde documentarse. Y más si es verdad que te apasionan tanto los idiomas. :-D
También te advierto que son apreciaciones de uno de a calle que desconoce el idioma de los vascos. :-( Pero bueno, esa historia ya te la contaré en otro momento. ;-)
Es decir que se puede sobrevivir en el País Vasco sin saber vasco, como nos imaginábamos ;-)
Precisamente Bilbao es la única ciudad que conozco un poco mejor, unas minivacaciones de una semana con mi hermana. Y lo comprobé sin lugar a dudas. Tengo la teoría que las ciudades acostumbradas a la inmigración son las más tolerantes con los idiomas, y Bilbao es un buen ejemplo. Imagino (aunque me empeñe en decir lo contrario) que tengo algo de acento de Madrid, y en ningún momento noté ningún rechazo, vamos, que ni siquiera me lo planteé en su momento (estoy pensando en voz alta ahora). Nos encantó la gente de allí, la amabilidad, cómo nos informaban genial de todo, cómo nos coló el señor del Metro porque total dos chicas tan guapas no iban a pagar para montar un momentín en el ascensor :-P... la confianza para coger las tapas directamente y hacer cuentas después... :-D
La situación del País Vasco y de Bretaña son muy similares en algunos aspectos. Me parece una vergüenza que por razones políticas unos cuantos estén dispuestos a que unas joyas del idioma como son estos dos se puedan perder. Que no lo impongan en Álava si se habla castellano de forma cotidiana me parece correcto, pero que se enseñe. Tienen la suerte de haber nacido en una región bilingüe y deberían presumir de ello :)
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