Vivir en otro país (Primera parte)

Parecidos.
Al llegar es obvio que te sientes como sapo de otro pozo, no conoces a nadie, nadie te conoce. No sabes donde ir, pero si no sales a conocer un poco la ciudad no te acostumbras a ella, no la haces tuya.
Antes de emprender el viaje estaba emocionada y ansiosa de cómo sería todo ese nuevo mundo que me esperaba. No pensaba en otra cosa que en el viaje. No deseaba otra cosa que llegar.
Me decía a mi misma: y si no me dan la beca, trabajo de lo que sea para empezar total después me apañaré. Sin embargo, hubo beca, y buenos compañeros… ¡y alojamiento! Un estudio de la universidad me estaba esperando, y nadie me conocía de nada…
La gente, como en todos lados, hay de todo tipo. Están los que tratan de ayudarte si te pierdes en la calle y los que si les preguntas algo te ignoran, los acentos dan miedo. Me hizo gracia cómo desde el principio mucha gente me preguntaba a mí cuando estaban perdidos: Desolée, je ne suis pas du coin, monsieur.
Corneille - Parce qu'on vient de loin
Tienes que hacerte a la idea de que estás llegando a un lugar donde no se habla tu idioma. Porque, aunque sea ridículo, te condiciona, tanto en la forma de expresarte como en las conversaciones que mantienes. Donde tu cultura es diferente a la de ellos, donde serás tú el que se va a adaptar, y no ellos a ti.
Al principio cuesta… o no. Rápidamente te acostumbras al ritmo de vida que llevan aquí. Comer a las doce, dar un beso por las mañanas a todos los colegas, que los autobuses lleguen según el horario previsto, y siempre, a todas horas, decir s’il vous plaît.
No es muy fácil hacerte amigos enseguida, pero poco a poco van apareciendo esas personas que se nos cruzan en las estaciones del tren de la vida: en el trabajo, en las prácticas, donde estudies, con tus vecinos, la tienda de la esquina.
Pronto empiezas a conocer gente.
, Bélgica
Etiquetas: bélgica, bitácora, bruselas, extranjeros


soy lau y sigo ley�ndote a menudo. y hoy me siento tocada porque es cierto todo lo que dices. a lo mejor yo fui sin un motivo claro a bruselas pero el s�lo hecho de ver c�mo reaccion� all�, c�mo reacciona la gente con un extranjero, q en ese caso eres t� mismo, ver c�mo te ayudan a cambio de nada, o de c�mo no te ayudan porq les importas muy poco... es una experiencia que te ayuda a crecer por dentro, a conocerte a t� mismo y a la especie humana. Muy recomendable.
Animo linda.
Otra bruselense de adopción, aunque fuera por unos cuantos (bastantes) meses :-)
Es bonito verse del otro lado, del que llega y empieza todo de cero. Y nosotras hemos tenido suerte, siendo europeas en Europa... Viajar me parece una oportunidad, nueva casa, amigos, costumbres... Al final tienes dos de todo, dos mundos y aunque te sientes perdida en los dos no lo cambiaría por nada. En fin, que luego sigo escribiendo, todavía me quedan cositas que contar.
Biquiños
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